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El encanto de Asturias y viajar con perro (de agua)

¡Lo sé! El idioma del cine se está convirtiendo en un reflejo de su escritora, es decir, traducción y cultura (bien hasta aquí), pero también lo que va surgiendo. Véase la entrada en la que desaconseja acudir a Van Gogh Experience o en la que hace un unboxing de un juego de mesa.

En esta ocasión os voy a contar cómo fue mi viaje a Asturias la semana pasada. Sitios que me encantaron de la ruta, anécdotas del viaje y la experiencia de viajar con perro, además de algunas fotos muy chulas que hicimos mi novio y yo.

¡Qué conste que es culpa vuestra y la siguiente captura lo demuestra! 😝

También comentar que dos compañeros me animaron en las respuestas. 🙂

Antes de empezar, quiero aclarar que este viaje fue del 28 de marzo al 1 de abril, o sea, en temporada baja. Esto significa que en general había poco o muy poco turismo y que los precios de alojamiento eran inferiores a lo normal (todos fueron entre 40 y 55 € los dos).

La tranquilidad fue absoluta; no teníamos muy fijada la ruta, según nos apeteciese, solo el alojamiento reservado a través de Booking. Te dejo un enlace (aquí) para que tengas 15 € de descuento (yo también lo tendría) si es que estás planeando un viaje desde la misma página. Solo tienes que reservar accediendo desde ese enlace.

Al final de la entrada dejo enlaces y nombresde los sitios de los que voy a hablar y recomiendo, que lo bueno hay que compartirlo.

  • Cudillero

Uno de mis pueblos asturianos favoritos. El primer día llegamos directos para ver cómo caía el sol en las últimas horas de la tarde.

Las fotos nunca hacen justicia,
hay que verlo en persona.

Paseábamos por el pueblecito antes de cenar, cuando un señor mayor nos paró al ver a nuestro Bon y nos empezó a hablar. Él tenía también una perrita de agua. Sin exagerar, estuvimos casi una hora hablando con él.

Resulta que él era un pescador de Cudillero de toda la vida, así que nos contó la historia desde que era niño y cómo ha ido evolucionando el pueblo. Algunas veces no lo entendíamos, no vamos a engañaros. El acento asturiano puede ser difícil de entender si vienes del centro, pero, vamos, que fue un placer. Encima, nos llevó a unas vistas preciosa de Cudillero. Al lado del único súper que hay en el centro, subes una callecita y te metes por otra muy estrecha. Sigues adelante hasta que encuentras unas escaleras, subes un poco más y voilà.

Lo siento, pero la calidad de la foto del móvil ahora sí que no tiene nada que ver con la realidad, solo queríamos un recuerdo.

Sin embargo, las sorpresas no acaban aquí. Yo había estado en Cudillero antes con una de las trabajadoras de Turismo de Asturias por trabajo, un documental sobre faros de España, y nos invitaron a comer un cachopo que recordaba que estaba riquísimo, así que ahí que fuimos a cenar en este viaje.

Yo: Jose, que estoy escribiendo sobre tu primer cachopo, ¿cómo lo describirías?

Jose, cocinero profesional: Uf, el mejor cachopo de mi vida. Jugoso por dentro, con la combinación perfecta de sabores. Pimiento del piquillo, queso de Vidiago, jamón con un toque de pimentón (si no me equivoco) y un buen empanado.

Lo sacaron muy rápido porque estábamos casi solos y el trato perfecto. Nombre del sitio al final.

¡Espera! No basta con eso. La chica que nos recibió en el hotel también nos recomendó la playa que visitaríamos al día siguiente, algunos rincones más y los mejores pueblos de alrededor. Un encanto de chica. Adjunto foto de lo que nos escribió.

El hotel estaba muy limpio, al lado de Cudillero (15 min. en coche) y, como es obvio, estaba permitido el perro. El suplemento por mascota fue de 6 €. En todos los hoteles aplican un suplemento por perro, de 5 € a 10 € máximo. En todos los que nos alojamos estaba permitido.

  • Playa de los Quebrantos

Seguimos la ruta tal y como nos recomendó la chica del hotel. Primero el mirador del Espíritu Santo y después a la playa de los Quebrantos. Antes, paramos a desayunar en un restaurante de Muros de Nalón. No recuerdo el nombre, solo que estaba en la plaza principal con una fachada oscura muy bonita y que nos pusieron unos pinchos de tortilla gigantes por 1,30 € y flipamos.

En esta playa, Bon se dio el primer baño del viaje. Estaba deseándolo, solo había que ver su carita de felicidad. Una playa natural con arena oscura que hay que visitar si pasas por allí.

Bon se dio varios baños en el viaje,
nosotros al final no nos atrevimos.
  • Avilés

Menos mal que fuimos a Avilés aunque no formaba parte del “plan”. Qué preciosidad de ciudad. La parte del caso antiguo es de ensueño. Dimos un buen paseo por allí, comimos en un menú del día la famosa fabada y de segundo, escalopines al cabrales.

Con Bon, nos apañamos para comer en terrazas si hacía buen tiempo y así no se quedaba solo en el coche.

Frikada: vimos una tienda exclusiva de juegos de mesa que nos flipó, pero estaba cerrada y nos quedamos con muchas ganas de entrar. Por suerte, en Gijón encontramos otra del estilo en la que comprar nuestro juego de mesa del viaje (es costumbre).

  • Gijón

Paseíto con el solecito por el puerto y por el centro y compra de algunos regalos. Me gustó, pero prefiero los pueblecitos, la verdad.

Se me antojaron churros con chocolate para merendar y los pedí en la cafetería Valor. Gran error, en parte por mi culpa. Dije “un chocolate y dos churros” y entendieron “un chocolate y 10 churros”. WTF? En mi pueblo dos churros son dos churros, debe ser que allí se cuentan de otra manera, pero la broma me salió cara y yo solo quería, literalmente, dos churros. Los cogí para llevar y me di cuenta tarde. 😦

Ella, al natural, con Bon.

¡Se me olvidaba! Mucha gente nos paró para saludar a Bon, que fue la estrella durante todo el viaje. Es tan guapo que… 💕

No estuvimos tanto tiempo como hubiésemos querido, me empezó a entrar migraña y tuvimos que partir al hotel, que estaba muy cerca de Oviedo. Muy tranquilo y con la ubicación perfecta para el día siguiente.

Frikada parte dos: La tienda Identidad secreta está genial para tomar algo rodeado de cómics y juegos de mesa.

  • Santuario de Covadonga y Picos de Europa

*Reproduce la banda sonora de El señor de los anillos de fondo*

¿Qué queréis que os diga? Estos paraísos se describen solos.

Bon se bañó de nuevo en el lago sin miedo alguno.

Nos comimos unos señores bocadillos con mucho gusto con estas señoras vistas.

Aviso: el camino para subir es un poco largo, pero merece mucho la pena.

  • Cangas de Onís

Otro pueblo precioso. Como bien dijo Jose durante el viaje: “¿aquí todos los pueblos son preciosos o qué?“. Es un pueblo muy, muy pequeñito que se recorre en nada. Paseas por las calles del centro, compras algún que otro queso porque las tiendas son monísimas y visitas el puente.

Bueno, lo de que te vayan sirviendo la sidra hasta que te la acabes fue un descubrimiento para Jose.

El hotel estaba fuera del pueblo, a 10 minutillos, pero mereció mucho la pena. A la mañana siguiente abrí la ventana y me tuve que volver a frotar los ojos porque no me lo podía creer. Quería salir ya a sacar a Bon por allí. Por cierto, no suelo madrugar sin despertador, pero en ese viaje a las 8 o así ya estaba despierta (sin necesidad de nada) para seguir la aventura.

Así es, la foto de portada del artículo fue al ladito del hotel.
  • Ribadesella

Llegamos hasta Ribadesella para caminar por el paseo marítimo un poquito, pero en seguida pusimos rumbo a Llanes, casualidad que me había puesto perdida de agua al meter a Bon en la playa y que este se sacudiese a mi lado y eso.

Durante los recorridos en coche, Bon iba en la parte de atrás tumbado o sentado. Llevamos su mantita en el coche para que se sintiera como en casa. ¡Os aseguro que lo pasó mejor que nosotros! Todavía está tumbado sin moverse en su cama de lo cansado que está.

Los dos puntitos esos somos Bon y yo.
  • Llanes

(Aunque antes páramos antes a la playa Cuevas del mar)

Llanes asombra a todo visitante que pase por allí.

Por cierto, si queréis buen marisco y a buen precio, no olvidéis pasar por Casa del mar. Y dejo al final enlace al hotel, que, si es en temporada baja, puedes encontrar un precio buenísimo por habitaciones gigantes con cocina incluida y un jardín de lo más. 😍

Para mí, lo más especial sin duda, su paseo. El paseo de San Pedro. De hecho, tuvimos la suerte de poder presenciar el atardecer desde allí y se queda como uno de mis momentos favoritos del viaje. 💕

¡Hasta aquí todo! ¿Os ha gustado? ¿Queréis que cuando viaje os lo cuente? (No sé cuándo podrá ser la próxima). Decidme en los comentarios. 😊

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Extra:

Bon durmiendo
en el viaje.

Enlaces y nombres de sitios:

Hotel Cudillero: http://www.booking.com/Share-IYiQlH

Hotel Oviedo: http://www.booking.com/Share-IqoaeS

Hotel Cangas: http://www.booking.com/Share-Cgn96d

Hotel Llanes: http://www.booking.com/Share-U1kGng

Restaurante Cudillero: Sidrería Remo

Restaurante Llanes: Casa del mar

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